¿Hasta qué punto merece la pena el turno de noche?


Los “freaks” del baloncesto americano sabemos perfectamente que si queremos vivir nuestra pasión al cien por cien tenemos que perder horas de sueño, para los estudiantes, que seremos el 75 %  de los seguidores de NBA, NCAA Y High School, es un suicidio quedarse una noche de martes a ver un simple partido de baloncesto. Pero yo no me echo a la cama tranquilo sabiendo que tengo un partido de los Lakers o de los Knicks a la 1 de la mañana en HD, soy de esos que prefiere llegara clase con ojeras antes que perderse un partido de NBA que le parezca interesante, siempre estarán los típicos que comentan las estadísticas de los partidos de la noche anterior por la mañana intentando aparentar que han visto el partido. Pero solo puedes opinar sobre el si has estado ahí a base de cafés intentando no dormirte durante los interminables tiempos muertos de la NBA, si no has estado compartiendo el partido por las redes sociales con el resto de “valientes” que han decidido perder horas de sueño por disfrutar  de lo que más les gusta no puedes opinar realmente sobre un partido.

Muchos lo que hacen es ver el partido al día siguiente, pero no tiene gracia ponerse el partido sabiendo que Chris Paul ha hecho 42 puntos o que, en el caso del año pasado en la NCAA, Nerlens Noel se ha lesionado para un largo tiempo. Pierdes la “esencia”, el factor sorpresa desaparece por completo, y te conviertes en un simple “espectador” cuando la gracia de ver los partidos en directo es especular sobre quien se tirará este ataque o que rotaciones usará el entrenador en este cuarto, entre otras múltiples variaciones. Porque si ves un partido en diferido ya sabes lo que ha pasado en cada minuto de juego  gracias a esos que critican o opinan sobre cada segundo del partido por twitter u otras redes sociales.

Yo soy de esos que opinan que no hay nada como ver un partido (o cuatro a la vez gracias a la multipantalla del NBA league pass) en directo, desde la época de los Lakers de Shaq y Kobe, aquella de los triples decisivos de Robert Horry yo llevo sacrificando horas de sueño por, valga la redundancia, perseguir mi sueño, ese que tiene que ver con la NBA, I love this game.